El sexo como alternativa a los abrazos

¿ Qué es el sexo?

Pues contrariamente a lo que muchos creeriais, el sexo es únicamente el conjunto de peculiaridades que divide a los individuos en seres masculinos y femeninos. Sin embargo, las relaciones sexuales que son el conjunto de comportamientos que realizan al menos dos personas con el objetivo de dar y/o recibir placer sexual es lo que coloquialmente y erróneamente (desde mi punto de vista) asociamos a esta palabra.

Sin embargo, si concebimos el sexo como una «relación entre al menos dos personas», no es difícil entender que hayan personas que  busquen «sexo» con el fin de «relacionarse» con otras personas.

El ser humano es un ser social por naturaleza, que como mamífero necesita el cariño y afecto de otros seres vivos. Ya en su época René Spitz demostró la importancia de las muestras de afecto y hoy en día ya nadie cuestiona que, desde que nacemos hasta que nos morimos (aunque muramos dementes) el contacto con otros seres vivos tiene un impacto crucial en nuestra salud física y mental.

«El amor de la madre es un puntal sobre el que descansaba la salud mental adulta» (René Spitz)

Sin embargo, seguimos viviendo en una sociedad en la que: «el hombre debe ser «fuerte»», y «llorar es de niñas», «los abrazos y los besos solo se dan a los niños, los hombres se dan la mano», etc. No obstante, «el sexo es cosa de HOMBRES», mantener relaciones sexuales está bien visto. Por consiguiente, tal y como explica muy bien Hilary Jacobs Hendel en uno de sus artículos, muchos hombres de hoy en día se refugian en «el sexo» como alternativa a pedir abiertamente los abrazos y besos «que damos a los niños». Pues sólo así consiguen saciar su necesidad humana de cariño sin ser considerados «unos ñoños» o peor aún «poco hombres».

 

Fuentes: Manuel Vitutia Ciurana. Psicólogo y Colaborador de Despierta Terapias. y Hilary Jacobs Hendel.